Lisboa: epicentro literario
En los territorios que serpentean el río Tajo y su conjunción con el Atlántico, aún titilan las luces del viejo imperio portugués. Desde sus puertos, centros comerciales de antiguas épocas de esplendor, la mixtura --reunión de oriente y occidente-- ha legado un rico panorama cultural. Los museos y edificios antiguos recortan el paisaje que habitó y supo retratar Fernando Pessoa, máximo representante de la literatura lusitana. Sus letras, sin dudas, acompañan a los viajantes que se adentren en las maravillas de los destinos turisticos de la ciudad capital de Portugal.
Lisboa , bella e intrigante, es sinónimo de turismo. Un informe del Observatorio turístico local ha dejado en claro eso. La mayor parte de los visitantes regresan o sueñan con hacerlo. Y es que a su rica historia, se le suma su encantador presente. Con sus barrios más típicos, el Baixa y el Alto, o sus míticos parques, las calles de la ciudad se llena de gente a todas horas. Los días, para disfrutar los cafés, en los que el aroma de los granos molidos es el compañero ideal de la lectura. Y las noches, con la infinidad de locales gastronómicos y baretos para beber cerveza de calidad y disfrutar de hermosas veladas de fado, la tradicional música local. Una guitarra portuguesa y el aire de mar hacen la diferencia.
El recorrido por Lisboa incluye un paseo por los barrios de neto corte medieval, como Alfama, el disfrute de palacios y castillos, así como la posibilidad de hacer uso de una de las maravillas naturales del mundo, Estoril. Zona veraniega a la entrada de la ciudad, tiene una gran actividad diurna y nocturna y, por supuesto, una hotelería de calidad. En general, en Lisboa, hoteles sobran. Los hay en las zonas playeras, así como en el cento de la ciudad. Cada uno con su encanto, queda a elección del viajante y su preferencia. Costero, céntrico, con mayor vida nocturna o cultural.
Otro de los puntos más destacabes, e infaltable en cualquier visita, es el puente Vasco da Gama. Siendo el más largo de Europa con 17 kilómetros de largo --diez sobre las aguas del Tajo--, se construyó en 1998 para aliviar el tráfico que cruza Lisboa, a través del famoso Puente 25 de Abril, por donde pasan las vías del tren. Las vias férreas son fundamentales para la unificación del país y su conexión con el continente.
Incluso el embajador portugués en España dio certezas acerca del proyecto de unir las capitales de España y Portugal con un tren de alta velocidad. El proyecto , que fortalecería la ya importante relación comercial y turística entre ambas ciudades, estaría listo para 2013. De esta manera, cualquier turista podrá salir de su hotel en Madrid , dirigirse a la estación local, y en un tiempo breve respirar el aire marítimo de Lisboa.
Los lisboetas, siempre amenos y cálidos, abren su ciudad al corazón de las visitas. Con la dulzura del idioma portugués como insignia, la música seductora, los colores y sabores tradicionales, Lisboa se erige como un destino favorito para cualquier viaje. Nadie olvida un atardecer lisboeta. |